La Torre de l’Encenall es el nombre de la escuela de grabado xilográfico fundada y dirigida por el maestro Antoni Gelabert y Casas en Torredembarra (Tarragona) en la primavera del 1969; un año y medio antes, había nacido el Xiloforum en la vecina Altafulla, también bajo la tutela del experto xilógrafo y pedagogo. Su época de esplendor se concentró a principios de los años 70 del siglo pasado, si bien algunos de sus miembros continuaron elaborando xilografías con posterioridad.

El nombre es la suma de dos palabras: "La Torre" abreviatura con la que se conoce de forma coloquial Torredembarra y "Viruta", los restos de la madera que salen por acción del buril sobre la matriz.

La Torre de l’Encenall, compuesta por jóvenes entusiastas, interesados por el arte y la cultura, produjo unos grabados en boj de relevante calidad. Los alumnos, que el propio maestro denominaba afectuosamente “grabadores rurales”, crearon con un lenguaje propio, un universo que combinaba el imaginario mitológico y fabuloso, con las imágenes del paisaje marino y agrícola que los rodeaba. Sus estampas, impregnadas del ideario clásico, representan la sensibilidad mediterránea más genuina. Los miembros del taller crearon ex libris, felicitaciones navideñas, gozos y grabados de ocasión, encontrando en el ámbito del exlibrismo el mayor reconocimiento y la llave que les abrió la puerta a las exposiciones y concursos en Barcelona.

El núcleo estable de grabadores estaba compuesto por: Josep Gual Gallofré, Montserrat Riambau Ivern, Montserrat Agràs Recasens, Antonieta Ametllé Martí, Griselda Recasens Arall, Anna Ma Garcia Cantero, Carles Mir Hernández y Josep Ma Vernet Garcia. A modo de anécdota hay que hacer mención del grupo de grabadores infantiles, que nació del fruto de la amistad entre el maestro A. Gelabert y la familia Gual, que enseñó este arte a sus hijos, sobrinos y amigos.